12/10/11

Escaleras Al Cielo

Podrias ser el cielo y la tierra de mi propia rayuela... Si quisieras...
Cielo, Tierra... nunca nada está tan lejos.

10/10/11

Las metas


Muchas veces buscamos un punto en que fijarnos, una meta a alcanzar, un logro a seguir. Comenzamos buscando el camino, aplicamos el método ensayo y error... pero con cada error creemos que perdemos fuerza, autoestima y nos duele... Sin embargo, sabemos bien que de cada error aprendemos algo, y si no lo aprendimos, al menos tratamos de no volver a cometerlo.
Siempre que visualizamos una meta nos parece que jamás llegaremos a ella... pero sin embargo, no nos importa el camino que tengamos que atravesar para llegar... nos importa hacerlo, cumplir nuestra travesía, nuestros sueños.
Lo bueno es que una vez que llegamos a cumplir con nuestro anhelo, sentimos que por un rato miramos al mundo desde arriba, como un faro...

Historias Pasajeras


Esta te la cuento otro día.. pero creo que nadie sabe de tantas historias como este viejo tren...

9/10/11

Simple y Natural


A veces las palabras sobran, como en este momento, cuando recuerdo el instante exacto en el que fue tomada la foto.
El aroma a manzanillas, el sonido de los cascos de los caballos, la voz de mi padre hablando con un amigo, la ida y venida de los camiones cerealeros, los cachorros que jugaban cerca de mis piernas. El aire, la briza colándose entre mi cabello, el sol pegaba suave entre el cesped, los leños, los yuyos.
Ahi tranquilas, donde nadie las ve... crecen simples, hermosas, radiantes y perfumadas los manzanillas...
Sin espinas, suaves, dulces, tranquilas... no me pedían nada, ni siquiera que las mire. Pero fue inevitable acariciarlas y llenarme el alma de ellas.
Asi crecen casi entre el silencio.
Asi viven de forma simple y natural... y a veces pienso que deberíamos aprender de las manzanillas.

15/11/09

Let It Go (Autorretrato)

video
Esta vez creo que el tema y las fotos hablan por si solas, asi que solo me queda agradecer a: Matias Muniagurry por las locaciones, la paciencia y el apoyo (Estas ultimas muy importantes para mi), A mi Hermanito Andrés por armarse de paciencia, soportarme y ser la lucesita que alumbra mis dias y mis noches. Y obviamente A John Apple un músico, cantante, compositor de la puta madre que tenemos la suerte que, no solo haga un estilo de música distinto en nuestro pais, sino que ademas de ser terriblemente talentoso, reside en Neuquén y es Argentino. Para escuchar el resto del Tema "Let it go" o parte de su repertorio pueden hacerlo desde http://www.myspace.com/johnapplemusic la verdad es que este joven artista se pasa de bueno.

16/10/09

Acaso Ocaso

Mirando hacia el oeste, sobre la laguna, encontré al ocaso deslumbrando sobre ella. Sabía que solo iba a durar minutos. Pero sentía felicidad al poder contemplarlo. Todo terminaba, el ocaso apenas comenzaba, y yo allí parada, estática. Todo terminaba, pero mientras, dejé entrar esa felicidad en mi. Me llené de ella. Era tan hermoso observar todos sus segundos. Creer que era mio. Lo tomé prisionero una y otra vez en mi cámara y cada imagen que él me daba era mejor que la anterior. Pero como todo en la vida, tiene su tiempo, dio paso a la noche, a la oscuridad de la cual yo ya había sido testigo y víctima. No es que no me guste contar estrellas, ellas también tienen lo suyo, pero siempre están allí. En cambio el ocaso no siempre es el mismo ni igual. Era tan hermoso que por segundos me dejé creer que era eterno. Pero todo es efímero. Así que lo dejé ir, bueno en realidad él fue el que me dejó bajo esa oscuridad inmensa. Pero aún así, sigue prisionero en mi cámara y lo que es mejor, en mi alma.

7/10/09

Tus manos, mi refugio

Me das tu mano, mientras me miras fijamente a los ojos repitiéndome suavemente al oido "No hay de que temer, Princesa... los dragones de tus pesadillas ya se han ido, y aquí estoy yo. Refugiate en mí, dame tu mano, deja que te lleve, seguime sin miedo"... Donde hay amor, no hay pesadillas.

5/10/09

Stop!!!

Uno acostumbrado al ruido diario de la ciudad, las bocinas, el canillita vendiendo diarios, el pibe que te limpia los vidrios, los autos que arrancan y frenan, los semáforos, la rutina, el subir y bajar del subte, o intentarlo al menos, el comer apurado, el llegar tarde, el llegar demasiado temprano, las personas que caminan muy lento delante de nosotros cuando estamos apurados, los negocios llenos, el no encontrar lo que uno busca, la incomodidad de la silla del escritorio, la cola de los tramiteríos, que te griten desde una construcción los albañiles, las veredas rotas, los baches, las malditas cunetas, el bebé que llora en todo el viaje en colectivo y uno que acostumbrado a la rutina se conforma, lo acepta, lo hace parte de si mismo, hasta incluso se cree cómodo entre esas cosas, se amolda, se retuerce, pero ya no importa, solo suspira y dice "Es la que me toca".
Pero STOP!!! solo un momento... Silencio, solo hay que recordar qué paz se encuentra en él... existe el silencio. Dónde? es la pregunta que uno generalmente hace... la respuesta es fácil... No es necesario salir del mundo que nos rodea para hallar esa paz. La paz está dentro nuestro, en cada momento que nos vemos reflejados en los ojos de otros, en cada canción que sin querer entra en nosotros y nos hace bailar, apenas, pero nos hace vibrar, el llegar a casa y sacarse los zapatos y tocar tierra y sentir que uno está en el cielo, escuchar la risa de otros y contagiarnos de ella hasta morir de carcajadas, y luego viene ese silencio repentino y uno vuelve a reir. Esa Paz ese Silencio, ese Refugio está dentro nuestro, como un enorme lago escondido entre las montañas, el lago no viene a nosotros, nosotros tenemos que hallar al lago. Nosotros tenemos que encontrar nuestros silencios, nuestra paz, nuestro lago interior...

Viejo Molino Que Duermes En el Silencio

Viejo molino, cuantas historias guardas entre tus ladrillos a orillas del arroyo. Solo aquellas aves saben de tu susurro. Pequeñas aladas que migran al asomarse el sol de primavera a hacer su nido en los huecos de tu alma. Y juegan entre tus idas y vueltas de pequeños laberintos de cuentos campestres. Saben de tu susurro, pero son incapaces de callarlo con su piar mañanero. Ya no te importa el no tener un techo que te proteja de la lluvia, porque en algún momento has aprendido a querer el cielo como tu propio techo y a saber de las estrellas como luciérnagas embotelladas para iluminar el manto que te recubre de noche.